- Tranquila Ce – dice Ginger sin dejar de abrazarme mientras intenta consolarme para calamar mis llantos. - Es que fue horrible Gin, – digo entre sollozos – por más que intenté soltarme y huir no pude, no lo conseguí, no se como paso todo tan rápido, me siento horrible y ultrajada. – espeto asqueada. - No Céline, no es tu culpa, esa sensación de sentirnos sucias y que seguro algo hicimos es muy errónea, tu no hiciste nada, los hombres que hacen eso es por que son una calaña andando libres por la vida, se lo que sientes, pero no eres una mujer sucia ni la culpable de esto que te acaba de suceder, sé que tienes miedo Ce, pero no podemos irnos para que te encierres en tu departamento a llorar varios días como una magdalena hasta superarlo, entre más pronto te centres y

