41. ¡¡Papá!! Justin Veo el coche acercándose y mi corazón comienza a latir con fuerza. —Tranquilo, hombre, que ya están aquí. —Me giro para lanzarle una mirada asesina a Edward. Se autoinvitó a la fiesta al saber que Stella estaría aquí. Aunque no lo diga, también luce nervioso. El sol comienza a caer con suavidad, tiñendo el cielo de tonos dorados y anaranjados. El jardín donde se organiza el evento está decorado con guirnaldas de colores, globos, y banderines que ondean con la brisa. Hay música suave, puestos de comida casera, zonas de juegos inflables y una pequeña tarima para espectáculos infantiles. Todo huele a niñez, a risa, a vida. Camino con paso tranquilo hacia la entrada, aunque por dentro me siento como si estuviera cruzando un campo minado. En mi mano llevo una bo

