HISTORIA EXTRA: Historias de amor de la nueva generación —12 Bella —¿Nos vamos? —levanto la vista y veo que las chicas ya están listas, impecables y sonrientes, llenas de esa energía contagiosa que siempre las caracteriza, listas para continuar la noche. Una sonrisa tímida se dibuja en mis labios, mezclada con un nerviosismo dulce, y me levanto con rapidez, contagiada por su entusiasmo. —¡Claro! Vamos —respondo, aunque en el fondo, no quiero admitirlo en voz alta, pero sí, me siento emocionada. Hace mucho que no salgo con amigas… demasiado tiempo. Recuerdo que mamá siempre me lo reprochaba, insistiendo en que la vida no podía ser solo Peter. Yo, ciega, pensaba que él era mi mundo entero, que sin él nada tendría sentido, y de alguna forma, sin darme cuenta, había dejado de ver todo lo

