Mi cuerpo se encuentra tenso al ser encarada con todas mis mentiras, me siento asqueada por lo hice, más no por lo que sentí al hacerlo. O quizás es solo el sentimiento de haber sido descubierta y no sé si eso sea peor. Lleno mis pulmones con una bocanada profunda, el nudo en mi garganta es doloroso mientras mis ojos se escuecen al ser observada por una persona que me amaba y ahora le he hecho daño. ―¿Hablarás o estaremos todo el día aquí? Créeme, cancelaré cada reunión de ser posible ―pregunta tajante por mi silencio. ―No sé por qué haces esto ya no es necesario… ―¡Porque quiero la puta verdad! Si vas a romper nuestro compromiso, por lo menos ten la dignidad de explicarme la razón, es obvio que es por él, pero no podías cometer bigamia, eres abogada y sabes las consecuencias de eso

