Todos nos dirigimos hasta la última planta, la sala de reuniones está completamente llena, todos los socios me observan con cierta curiosidad que hasta cierto punto me incomoda. Algunos me analizan a cuerpo completo, pero no muestran nada de perversión o algo parecido. -Buenos Tardes- saludo amablemente a todos. Contestan amables y me relajo completamente. -Como ya sabemos de que se trata esto, vayamos directo al punto. Os parece? Por favor digan que si, por que los tacones me matan- digo y explotan en una carcajada. -Aisha- riñe Piero. -Abuelo, hermano y todos vosotros que sois testigos de esto. Quiero prometeros que siempre cuidare de esta empresa como lo hizo mi padre. Seguiremos haciendo esto, seguiremos cumpliendo el sueño de muchos nuevos corredores nuevos que llegan año a año.

