Khojin cerró los ojos por un instante. Deseó no estar allí, no tener que enfrentarse a lo que le quitaba la tranquilidad. ¿Por qué Altai había regresado tan tarde? ¿Por qué tenía que encontrarse entre Altai y Kashi? Khojin estaba aturdida. Con fuerza se quitó el agarre de ambos hombres y salió corriendo mientras la lluvia la seguía empapando. Ella no supo si estaba actuando con cobardía o si solo se estaba protegiendo a sí misma. Aquel día fue extraño y melancólico. Ella se negó a hablar con el príncipe Kashi una vez los guardias la llevaron de regreso al palacio. Ella se internó en sus habitaciones y se rehusó a recibir a cualquier persona. Todos pensaban que se encontraba resfriada, pero en realidad se encontraba llorando desde el instante que entró. Desde chica su padre le había

