Khojin salió de la habitación en compañía de la princesa Dagasi, quien encabezaba la caravana festiva. El día era bastante frío, pues apenas el invierno acababa. Cuando Khojin llegó al frente del gran salón, la princesa Dagasi la tomó del brazo y la condujo para que rodeara el enorme salón mientras el resto de la corte Routan observaba en silencio. Khojin se sentía extraña. El día ajetreado por los preparativos la había agotado, y lo único que deseaba era que se acabaran todos los protocolos. Marchó con presteza alrededor del salón. Sus zapatos resonaban con fuerza mientras daba por completado el recorrido. La brisa fría removió los cabellos cortos que sobresalían de su peinado elaborado. Sus mejillas rojizas se enfriaron y sus ojos profundos conectaron con el príncipe Kashi, quien l

