Las semanas pasaron rápido, Neil se trasladó a dormir conmigo casi todas las noches, con excepciones en la que Amanda pedía expresamente una noche de chicas, y literalmente Neil salía por la puerta. Los chicos parecían estar pasándolo realmente bien y Tom al parecer nos había perdonado por incidente con su alfombra cuando le dijimos que estaba como nueva, luego de llevarla a la tintorería. Neil por su parte no estaba nada de feliz cuando fue a retirarla y le dijeron la suma que debía pagar, que era más de lo que le habían dicho en un comienzo. Es una jodida alfombra por el amor de dios– dijo mientras nos subíamos al auto. Es egipcia Neil– sonreí, esta escena estaba siendo muy parecida a la primera vez que habíamos llevado la alfombra. Pero no es de oro- su ceño está fruncido y parecía

