Dicen que la paternidad toma una villa, Ralph y Atlas estaban acostumbrados a hacerlo todo solos, ella porque había sido abandonada por su familia y él porque había vivido otro tipo de abandono que le enseñó lo mismo. Ralph tenía como mejor herramienta a Atlas. Por ello los dos estuvieron de acuerdo en que podían solos. Así que se organizaron para ir de compras, de acuerdo en que la familia podía esperar unos días mientras ellos se acomodaban solos con Benjamín. Al pequeño se le cayó el vaso con leche y Ralph limpió antes de ver a su esposa a los ojos, esa sonrió y trató de no reírse. —Guapo, ¿quieres orinar o hacer caca? —No. —¿Seguro? —No. Atlas sonrió. —Vamos al baño y probemos, ¿sí? La joven llevó al pequeño al baño y lo sentó en el inodoro; él le tomó de la mano de Atlas mientr

