Atlas salió corriendo hacia el auto de su hermano, Drake llevaba la vida dejando las llaves pegadas por si había una emergencia que nunca llegaba a pasar, su madre descalza le siguió al auto y le preguntó si había pensado en Ralph, si había pensado solo en lo que Atlas quería. —Atlas, no te hagas esto, ven y explícame por qué crees que no mereces ser feliz. —Mamá… —respondió Atlas. —Atlas te mereces esta boda y muchísimo más.—continuó Georgina. —Lo siento, pero me tengo que ir. —Dice Atlas en medio de lágrimas, su madre se acerca a ella. —Ralph necesita casarse con otra persona. Tenemos que dejarlo ir. Es hora de soltar las cosas. No puedo darle hijos y él... seguramente querrá tenerlos. Ahora estamos bien, pero cuando le pique el bicho y recuerde que lo saboteé… Que he arruinado nu

