3. Prueba de comidas Dado que sus hermanos estaban en una pequeña guerra porque Gina decía y Mily no hacía, y el otro deshacía, decidieron limitar la prueba de comidas a los padrinos y sus padres. La mamá de Ralph puso su casa como lugar de encuentro. La joven llevó un regalo sorpresa a su suegra, como para enterrar la banderita de la paz. La mujer la vio sorprendida y preguntó: —¿No se supone que yo deba regalarte cosas por el matrimonio? —Suposiciones, simples suposiciones. Melissa había estado sufriendo un poco en su fase de empresaria porque tenía demasiado trabajo, demasiadas responsabilidades y casi no podía estar en casa para supervisar a Sofía. Aunque Ralph estuviera grande y casado, le pesaba no haber sido tan buena mamá como le hubiese gustado. Atlas le compró tres portarret

