Los rayos del sol me despiertan de mi placentero sueño. Intento moverme un poco, pero el cuerpo de Nick me lo impide. Abro los ojos y apenas me doy cuenta que aún sigo encima de mi esposo. Lo de anoche fue muy intenso, pero después pude disfrutar de Nicholas en todo su esplendor. Amo cada segundo que paso con él, y cuando la situación es tan íntima como la de anoche, lo amo aún más. Sonrío y me quedo mirándolo dormir. Se ve tan tranquilo y joven. Este hermoso chico ha sufrido tanto por haberse enamorado de mí, y que sus sentimientos hacia mí no hayan cambiado ni un poco, me hace feliz. Muy feliz. A veces recuerdo las palabras de Anika y de verdad me molesta que en algún momento haya estado en mi lugar. Yo debí ser la primera chica en la intimidad de Nick, así como él lo fue en la mía

