El tiempo había pasado dejando solo recuerdos amargos y dolorosos tanto para Julia, como para la misma Celestia, quien se hacía daño y ni cuenta se daba. —Joder, esta cosa si tarda en ablandarse. —Se quejaba Jazmín lanzando el tenedor a un lado. Luego tomando el cuchillo, comenzó a picar en rebanadas el salchichón. Pero siendo observada por su hermana, quien tenía muchas ganas de desquitarse, no lo dudo y con tan solo un movimiento que hizo en el salchichón, apuntó mal y Jazmín se cortó un dedo comenzando a sangrar. —¡Carajo! Esto duele mucho, duele. —Intentó abrir la llave del agua pero estaba inmovible, parecía haber sido sellado. Jazmín desesperada tomó uno de los paños de cocina y lo ató a su dedo, dandole presión para que no sangrara tanto. De pronto el agua comenzó a hervir t

