Un nuevo día Clara sintió que por fin la calma y en paz regresaban después de más de diecisiete años. Aunque no podía negar que también la había sentido desde la primera noche que amaneció en la cama de Ethan. Fue recompensada con el sueño completo luego de meses que no podía ni siquiera apagar la luz. Despertó relajada y un poco adolorida entre sus muslos. Se mordió el labio inferior, al recordar el trato que había recibido la noche anterior. De manera automática se cubrió los pechos cuando escuchó el golpe seco de la puerta, y entró a la habitación un Ethan todo sudoroso, y con el torso desnudo. Con la camiseta sudada en el hombro, mostrando gran parte de su trabajado cuerpo. Haciendo que su boca se volviera agua, de las ganas de lamerlo completamente. Él le sonrió de esa manera sexy

