El gran Alfa abrazó por unos momentos a sus hijos, después levantó la mirada para dirigirse al Alfa Franco — ¡Da gracias a la diosa que mis cachorros están presentes, ellos son pequeños aún y hay cosas que no deben ver todavía, pero eso no significa que te voy a permitir ver o estar cerca de mi luna, está es la última vez que te lo advierto, lárgate de mi territorio, no tienes nada que hacer aquí! — ¡No me voy a ir, esperaré hasta que la misma Isabella, te pida verme! — Vamos, Franco, este no es momento para que molestemos al Alfa Salvatore — el beta Rogelio, intervino, cada vez se convencía más que debían estar en el territorio de la manada Luna de Plata En esos momentos llegaba un lobo alto y musculoso, se trataba del Delta Dracko Luan, él ya había llevado a cabo la etapa más import

