Las palabras de Nailah aún resonaban en la mente de Eleanor. Sabía que la otra intentaba pintar a Caine de una manera más favorable de lo que su reputación sugería. Pero no era necesario. Eleanor ya había vislumbrado el lado sensible y a veces torpe de Caine. Aunque intentaba ocultarlo, Caine era amable y de buen carácter. Su trabajo en madera insinuaba su lado artístico. Bromeaba juguetonamente, pero también la motivaba a la acción. Había retomado su entrenamiento para ponerse en forma, pero nunca tuvo un objetivo más allá de eso. Si Caine no la hubiera empujado, dudaba que hubiera intentado entrar a la Carrera Divertida. Pero lo hizo, y había superado algo que todavía no podía poner en palabras. Aun así, eso no significaba que Caine sintiera algo por ella más allá de la amistad. Quizás

