Viaje en motocicleta

1599 Palabras

Era un inmenso oso de peluche, sobre mi cama, con una gran tarjeta que decía “Lo Siento”. No cabía duda de quién había puesto ese oso sobre la cama, al que me arrojé a abrazar. Cogí la tarjeta, olía a su colonia, así que sí había sido él quien la había escrito, con su puño y letra, lo que emocionó aún más. Y, al fin, me pedía disculpas por la manera en que se había estado comportando desde mi llegada. Quise ir a verlo, pero eso implicaba recorrer la mansión en su búsqueda, lo que me recordó que no tenía un celular y que hubiera sido mucho más sencillo solo llamarlo, agradecer el detalle y preguntarle dónde estaba. Ya no me parecía que era el misógino tirano que creía que era; solo era un ser humano que se equivocaba, como cualquiera, y que, incluso yo, había cometido algunos errores con

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR