Mis brazos y piernas seguían con espasmos, pero tras escuchar esas palabras tranquilizadoras, tuve que abrazar la cara de mi papi y acercar sus labios a los míos. A medida que nuestro beso se intensificaba, también lo hacía su pene, que seguía dentro de mí. Podía sentir lo duro que estaba... cuánto me amaba.
—Mmm... Yo también te quiero, papi—, respondí con un jadeo. Por primera vez, con nuestros miembros desnudos entrelazados, papi y yo confesamos nuestros sentimientos el uno por el otro, nuestros verdaderos sentimientos. Y fue el momento más feliz de mi vida.
Papá me frotó la cara con los dedos. —¿Quieres más? ¿O mejor vamos más despacio?— preguntó.
No quería sonar como una zorra, pero no quería que me dejara. Hundí la cabeza entre los hombros con una sonrisa inocente. —¿Más?— susurré. Papá sonrió y me besó una vez más antes de que la emoción del momento me dominara. —¡Ahmmmm!—, gemí cuando papá salió de mí.
—Date la vuelta, cariño.
Se salió de mi coño y empezó a manipular mi cuerpo de 18 años con más rudeza, ahora que era mujer y ya no era virgen. Me ayudó a voltearme boca abajo y me acercó el culo a él, de modo que quedé de rodillas.
—¿Quieres probarlo un poco más duro, nena?— preguntó.
—Mmm... Sí, papi—, dije, jugueteando con mi trasero. Me arrastré hacia arriba, agarrándome al cabecero mientras sentía que su polla empezaba a penetrarme de nuevo.
—Oh, papi...—, jadeé cuando me penetró y empezó a follarme como si fuera otra persona. —¡Oh... Papi...! ¡Ay, mierda! ¡Papi!—, grité, agarrando el cabecero con fuerza.
Papi me agarró las caderas con la misma fuerza que yo a la cama. Su polla me embistió el coño con fuerza, como si me estuviera castigando. Mis pechos rebotaban salvajemente en mi pecho mientras un lado más violento de mi cuerpo, que nunca antes había visto, salía de él.
Dios, ¡me encanta!
Primero la habitación se llenó de mis gritos y los gruñidos de papá, luego la casa. Mi coño virgen fue bien follado y usado por mi papá como si estuviera marcando su territorio. Mi cuerpo era suyo. Y yo era la única mujer para él. Así era como debía ser.
—Ugh, eso es, toma esta polla, nena. ¡Toma la maldita polla de papi!— exigió mientras el sonido de su cuerpo chocando contra el mío se hacía más fuerte.
—¡Sí, joder! ¡Papá! ¡Dámelo! —grité, y me di cuenta de que todo este tiempo yo fantaseaba con él, y él también fantaseaba conmigo.
—¡Jesús, joder, estás tan jodidamente apretado!
—¡Mierda, papi! ¡Dios mío!—, grité al sentir su mano subir por mi espalda y agarrarme un puñado de pelo. Tirando hacia atrás, papi me arqueó la espalda mientras hundía su polla en mi coño mojado. —¡Joder, Dios mío! ¡Sí! ¡Fóllame!—, grité.
—Dios, cariño. Te sientes tan jodidamente bien. Joder... vas a hacer que papi se corra dentro de ti, cariño— gimió, y me volví loca.
—¡Sí, Dios mío! ¡Papá, por favor! Córrete dentro de tu buena chica. ¡Córrete d-dentro de m-mí! —grité mientras papá me destrozaba el coño. Sus dedos se clavaron en un lado de mis caderas mientras su mano tiraba de mi pelo hacia atrás de una forma que me dolía muchísimo.
—Me voy a correr... me voy a correr dentro de ti, nena—, jadeó mi padrastro. —Te voy a preñar... ¡Uf!
—¡Mierda! ¡Papáaaa! —chillé mientras me corrí otra vez, al mismo tiempo que papá.
Su polla se clavó en mí mientras sus testículos se flexionaban y llenaban mi coño fértil de su cremoso semen. Su semen cubría mi v****a justo cuando mis muslos temblaban y chocaban. La cama se sentía como si un terremoto la sacudiera de lo mucho que me estremecí hasta que papá y yo finalmente nos desplomamos de lado.
Papi se quedó pegado a mi espalda durante varios minutos mientras ambos jadeábamos. Su aliento caliente me cubría la nuca mientras gemía con cada contracción inesperada de su pene aún dentro de mí. Lentamente, la palma de papi se deslizó por mi pecho, entre mis pechos, y ahuecó mi mejilla, acercando mis labios a los suyos. Sonriendo, compartimos un beso de amor. Un beso que duraría toda la vida mientras sentía su pene flexionarse una última vez dentro de mí. Derramando la última gota de su semen en su buena chica, por ahora.
Fin