Gemí. "Ah, sí", rió la tía Jessica, mirándome fijamente a los ojos. "Ese es mi niño grande". "Oh, joder, nena", gimió mi madre con ojos débiles mientras me observaba. Ya podía oír lo mojada que estaba su v****a. "Lo siento, ya no aguanto más", dijo la tía Jessica negando con la cabeza mientras se recogía el pelo en una coleta desordenada. Antes de que yo pudiera reaccionar o mi madre pudiera protestar, mi tía hundió sus labios en la punta de mi pene, tragándolo como nunca antes. -¡Jessica!-gritó mi mamá. "¡Mmmm!" fue la única respuesta de mi tía mientras su boca se balanceaba sobre mi polla. "¡Mmmmmmmmahhhhh! ¡Ah! ¡Joder! ¿Becky?", se quejó cuando mi madre tiró del pelo de su hermana, apartando la boca de mi polla. "Es mi hijo", dijo mi madre, arrodillándose. "Soy la primera en proba

