Niklas Schneider —Pero, ¿cómo pudiste cometer semejante error, hijo? Si ver ir se a Emilia fue difícil para mi, hacer que mi padre no enloquezca porque aún siguen vivos los Capola es mucho más complicado. Ahora no solo están sus enemigos con vida sino que su hijo está emparentado con esa familia. —Papá, ella no es un blanco fácil —intento explicar —. La has visto en acción. Sabes que es una buena peleadora. Al perderla de vista huyó, no lo sé. Solo salí de ahí. —Pero has estado toda la noche fuera. Sí, he estado toda la noche metido dentro de su cuerpo. Perdido en mi esposa, planeando la manera de volver a tenerla conmigo porque me he enamorado de mi propio enemigo. —Necesitaba tiempo para pensar —respondí escueto. —Espero que no haya nada más, Niklas —amenaza —. De verdad que l

