La reunión siguió si marcha como estaba programada y pronto los invitados habían quedado saciados por la comida. La princesa a lo lejos veía de espaldas al que podía convertirse en su esposo, impaciente le pidió a su padre dar inicio al segundo paso de esa tarde. -Creo que ya es momento de pasara las presentaciones, los invitados deben estar cansados por el viaje y yo también deseo ir a mi habitación temprano.
-Si hija, tienes razón es momento, no hagamos esperar mas a los invitados. -Hizo otra seña más para que un sirviente informada a su rey invitado que podían pasar al gran salón para conversar en privado.
El sirviente corrió para cumplir su mandato mientras el resto de los que estaban en esa mesa se levantaron y caminaron al gran salón que estaba a unos cuantos cuartos de ahí.
Erendira también se levantó a pesar de no haber sido directamente invitada pero era una reunión que no se quería perder y que nadie le negaría estar ahí.
Al poco tiempo el resto de invitados comenzaron a darse cuenta que los protagonista de la reunión se estaban alejando y que el momento de negociaciones estaba por llegar. Algunos miembros que sabían que tenían que estar presentes fueron al lugar no sin antes terminar sus bebidas.