Kasib cuando aún íbamos junto en el camino me entrego mi móvil, por lo que luego de terminar de comer llamé a Judith, quien en el primer timbre contesto —ratona, justo ahora iba a llamarte— —ya sé, ¿No podrás venir?— pregunté con tono decaído. —los abuelos de Miguel llegaron hoy de Colombia y harán una cena para hacer el compromiso formar, perdóname, ¿Si?, Además, Miguel prometió acompañarme— lo último lo dijo con alegria —asi que conocerás a los legendarios abuelos de Miguel, ¿Cuántos son, 105?— —justo ayer cumplieron 107 años, por eso también es que más vendrán, sabes que Sebastián es el único hijo que tienen y después de mucho hablar, se quedaran a vivir aquí, y ¿Como es que supiste que no podré ir, acaso Etly te contó?— —debe de ser estupendo llegar a esa edad, aunque creo que y

