116

1012 Palabras

Briana no quiso levantarse ni siquiera para cocinar. Era mediodía y aún lloraba amargamente en su cama. Y así quedó hasta que se hizo de noche, y Briana cerró los ojos para enfrentar un nuevo día. Al día siguiente fue igual para Briana, no se levantó ni siquiera para ir al baño, simplemente se recostó en la cama. No quería vivir, y encima Sebastián se había marchado y Agustín ya no la visitaba. En parte, no comprendía por qué, no había estado para él y lo había ignorado por completo cuando apareció Sebastián. Se sentía tan mala persona, tan patética. En esos dos días, recordaba aún más, nunca le había ocurrido o no había sido secuestrada. Se sentía tan asqueada y aún tenía cicatrices de aquellos momentos, pero no hacía nada, simplemente se dejaba llevar por el sueño. Al tercer día, tenía

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR