"Mamá, ¿por qué miraste tanto a ese chico que entró?" preguntó de repente Emma, y Briana levantó una ceja. "¿Qué?", preguntó sin poder creer las palabras de su hijo. Divertida, desapareció de la habitación y llegó atravesando el pasillo. Lo vio de reojo, era tan raro y tan extraña coincidencia. Se acordó de Melissa y no pudo evitar llamarla para contarle la novedad. "¡Qué! De verdad, ¡esa coincidencia!" gritó Melissa. Briana, cómo sabía que su amiga tendría esa reacción, fue hacia el patio. "Sí, es increíble la coincidencia", murmuró divertida, caminando en círculos, sintiendo el césped debajo de sus pies descalzos. "Y, ¿qué piensas?", preguntó Melissa. "Que es muy guapo", comentó Briana, como si fuera obvio. Diálogo "Cómo es..." preguntó curioso. "Un muñequito de pastel", comentó d

