Sentados en silencio, Fernando, Anastasia, y los hijos de Ángel cenaron mirándose unos a otro, pero mientras los niños guardaban silencio durante la cena por educación de su madre, Fernando ha preferido mantener silencio por ella, y Anastasia espera que él de el primer paso. –Gracias. –se levanta Luisa cuando Jota ha terminado de comer. –hágale saber al chef que todo estuvo muy rico, por favor. —se dirige a la ama de llaves, y ella asiente. –claro que sí, señorita. –dice muy amable, complacida con lo educada que es, pese a ser distante en sí. –gracias. Buen provecho. –dicen Sandro y Jota al unísono tras su hermana, lo hacen de manera casi exacta, lo que les resulta a los presentes algo escalofriante. ─Es asombroso lo educados que son... ─murmuró para sí misma Anastasia son un toque de

