Verónica. Mi madre cumplió su promesa, no dijo ni una palabra a mi padre acerca de mi escapada de anoche, lo cual agradecí, no quería tener que enfrentarme con mi padre. —¡Verónica!—el grito de mi madre se debió de escuchar hasta el otro continente, ella entra a mi habitación de golpe. —Madre ¿Qué pasa? —pregunto relajada. —Lord McDonall, esta abajo hablando con tu padre en la sala —dice ella con una sonrisa. —¡¿Como?! —Salgo de mi habitación de manera apresurada y bajo las escaleras rumbo a la sala. —Entonces convenció a mi hija de ser su esposa —dice la voz de mi padre, me detengo antes de hacer notar mi presencia —Pero debo preguntar... ¿Cómo lo hizo? Pregunta mi padre con una voz amenazante. —Conde Blaze ella me acepto, eso es lo que importa —dice Heronimo —Lady Blaze me dio

