Después de pasar todo el día comiendo, comprando cosas para Mateo regresamos a la casa exhaustos, mis piernas me duelen y mis brazos más ya que olvidamos llevar la carriola, Matt quería comprara otra, pero me negué a eso. En fin, ahora Mateo está durmiendo tan cómodo mientras nosotros estamos tirados en la cama boca arriba adoloridos. Solté un gruñido bajito al sentir mi celular vibrar en mi bolsillo, al sacarlo conteste volviendo a cerrar mis ojos. -Hola Thomas, si todo está bien. —abrí mis ojos al sentir un peso sobre mí y rodé mis ojos al ver a Matt. —no, está bien no interrumpes. —él levanto una ceja mirándome indignado y traté de no reír. -Solo quería saber cómo vas en tu rehabilitación, espero que estés haciendo todos los ejercicios. —sonreí tratando de levantarme, pero Matt no me

