Flair POV: No sé por qué dejé que Rachel me convenciera de esto. Tenía una expresión engreída en su rostro, como un gato que se había llevado la crema, mientras salíamos del auto. La boutique era lujosa, con enormes ventanas y hermosas exhibiciones mientras estábamos paradas frente a ella. La entrada era una maravilla y en el momento en que entrabas, podías darte cuenta de que era muy elegante, con asistentes de venta flotando por todas partes y etiquetas de precios altos para acompañar las prendas tan buscadas. —Sin City —dije, un poco divertida por el nombre—. Supongo que los precios podrían considerarse pecaminosos —bromeé un poco. Rachel sonrió y me arrastró hacía unos vestidos. Los miré con ojo crítico pero me sorprendió gratamente ver que estaban hechos de tela de alta calidad y n

