Doce

1008 Palabras
Eduar Bailo junto a ella sintiendo su pequeño cuerpo, siento que encaja perfectamente en mis brazos, es tan pequeña y tierna, es perfecta, me inclinó y escondo mi cara en su cuello, disfruto de su aroma, llena mis sentidos de una manera que no puedo explicar, le doy pequeños besos en su cuello sin poder evitarlo. Orion: Marcala, es nuestra y tenemos derecho- la voz de Orión resuena en mi cabeza con la idea- la ley de la manada nos deja hacerlo. Eduar: No, no podemos hacer eso, no sin su loba, además, ¿sabes todas las consecuencias que nos traería si la muerdo ahora? Orión: Entonces, ¿que vamos a hacer?, no podemos dejarla así, otro lobo podría acercarse a ella- siento su misma preocupación, y el pensar que alguien más podría querer estar con ella, me hace sentir el mismo sentido de posesividad que Orion. Eduar: Tranquilo, tengo una idea, le dejaré una marca de reclamo temporal, así cualquiera que la vea la dejara en paz. Me inclino hacia su cuello, mientras la presionó más contra mi, sintiendo su pequeño cuerpo encajar en el mío, disfruto de su aroma, comienzo a darle pequeños besos preparándola para lo que voy a hacer, mientras me sigo moviendo al ritmo de la música suave, abro la boca para poder hacerlo, cuando escucho que ella me llama, nada más y nada menos que Escarlet. Eduar: Mierda- lo digo en un tono bajo, levanto la cabeza y la volteo a ver mientras se acerca, fuerzo una sonrisa. Escarlet: Eduar, ¿que estás haciendo?- escucho su tono algo acusador. Eduar: No es obvio, estoy bailando- le digo con naturalidad, como si no estuviera tratando nada. Escarlet: ¿Con mi hija?- veo como me mira con sospecha- inclinado junto a su cuello. Eduar: Si con ella, y si estaba inclinado junto a su cuello- aunque ya me separé de ella mi mano aún permanece en la parte baja de su espalda, un gesto algo posesivo- si no cómo esperas que pueda escuchar lo que ella me dice- mi tono es tranquilo, a pesar de la situación- dime, ¿no haz visto mi tamaño, y el de ella?, es claro que debo agacharme para poder escucharla sobre el ruido de la música- la miro ver entre los dos. Escarlet: Supongo, que tienes razón, mi hija es muy bajita comparada contigo- se cruza de brazos aunque aún parece no aceptar del todo mi explicación. Eduar: Si, ella es pequeña, y bastante linda- lo último se me escapa sin querer- se nota que la has criado bien- intento arreglar las cosas. Escarlet: Si, sus padres y yo, hemos puesto bastante empeño en criarla, y cuidarla- su tono es algo firme al decir la última palabra. Eduar: No lo dudo- mi mano jamás se aparta de su cintura- por eso es tan maravillosa, verdadera hija de una luna como tú, por cierto, ¿dónde están mis cuñados, no los veo desde hace un rato?- trato de cambiar el tema para que no note mi postura posesiva junto a Mili. Escarlet: Están hablando con el Alfa Thomas sobre algo, una loba que encontró su pareja antes de tener lobo, o algo así- lo dice con tranquilidad- van a decidir si la loba se queda o se va, aunque por ley ella debe quedarse, ya que tiene su compañero. Eduar: Ya veo- le digo tranquilo- parece que no soy el único- lo digo en un susurro apenas para mí. Escarlet: ¿Que dijiste?- la veo levantar una ceja, como si sospechara de mi. Eduar: Que, es un caso único- le digo con tranquilidad- no había escuchado que pasara eso, al menos no hace mucho. Escarlet: Si bueno, aveces eso pasa, pero que puedo decir nuestra ley es clara, ella deberá quedarse, si es que no queremos que el lobo de ella se altere, aunque él no lo tenga. Eduar: Entonces, ustedes estarían de acuerdo, en que un lobo ya transformado, se lleve a su compañera, sin lobo- se lo digo sin revelar nada, solo como una suposición- aunque esa compañera fuera tu hija, y tuviera que irse a vivir con su compañero a otro distrito, aunque aún permaneciendo en la misma manada. Escarlet: Dices que si, Mili, encontrara su pareja antes de tener su lobo, la dejara irse con su compañero- la veo pensarlo- tal vez, aunque no podría dejar a mi pequeña hija estar lejos- la escucho dudarlo- aunque si estuviera en la misma manada, aunque en otro distrito podría aceptarlo quizás. Eduar: Entonces es posible, aunque de cualquier forma, por la ley no podrías negarte- le digo con tranquilidad, veo a mis sobrinos correr, creando una distracción, para mí. En cuanto Escarlet sale corriendo a ver a los cachorros, tomo la mano de Mili y me alejo con ella entre la multitud, llevándola hacia otra parte del salón lejos de Escarlet, pensando en como hacer para explicarles a ella y mis cuñados que su hija es mi compañera, la guío hasta una esquina apartada, la recargo suavemente contra la pared, me inclinó y la beso suavemente, sintiendo que está vez no se está resistiendo, pongo sus manos en su cadera acercándola un poco más a mi, antes de abandonar sus labios para bajar a su cuello y comenzar a hacer la marca que llevara para distinguirla de otras lobas que no tienen a su compañero, siento sus uñas clavarse suavemente en mis brazos mientras trabajo en la marca, mis labios se mueven para hacerla visible, dejando en claro que me pertenece. Eduar: Ahora, todos sabrán que eres mía- mi tono es posesivo- y no te preocupes, hablaré con tus padres, arreglaré todo, ellos entenderá- le doy un pequeño beso, mientras acaricio con el pulgar la marca recién hecha. A pesar de que dentro de mi siento miedo de enfrentar a los dos alfas, aún así se que ella vale la pena el riesgo, y lucharé para tenerla a mi lado, pero por ahora me conformaré con robar pequeños momentos con ella, hasta que sea mia por completo.
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