Se para delante delante de Sophie y encara a la morena. —Como nunca pudiste contra ella, ahora aprovechas que no tiene memoria. Cuán bajo has caído, Margareth. Trato de moverme para ver quien es el chico, pero Sophie me lo impide. —No pienso perder mí tiempo contigo. Desde mí posición no logró ver nada, ya que no solo Sophie cubre mí campo de visión, la espalda ancha de aquel muchacho también me lo impide. Escucho unos pasos alejándose, por lo que supongo que la morena ya se ha ido. Jalo mí brazo, deshaciendo el agarré de la pelinegra, doy dos pasos hacía atrás. Ambos giran a mirarme de manera sincronizada, ignoro a la chica y me dedicó a observar a aquel que se ha atrevido a defenderme. Su cabello n***o está bien peinado, su piel es blanca pero no tanto, cejas gruesas, ojos celeste

