CAPÍTULO 16

1686 Palabras

Entonces Jeremías vuelve a penetrarme y un suspiro áspero escapa de mis labios. El dolor no desaparece, pero el placer se mezcla con él, lo suficiente como para hacerme consciente de que hay placer con ambos dentro de mí. Lo suficiente como para desear que Jeremías empiece a follarme de nuevo. —No pares—, respiro. —¿Rápido o lento?— Por una vez, elijo lo segundo, y como siempre, me da lo que quiero. Sale de mí otra vez, entra de nuevo en mí, marcando un ritmo lento. Cada vez que me penetra, mi coño y mi culo se tensan. Cada vez que me deja, puedo sentir cuánto me llena Ezekiel, esperando a que le dé permiso para moverse también. Todavía me duele el culo, pero necesito más. Necesito la rudeza de Ezekiel. Necesito sus sonidos. Necesito sus manos agarrándome, sus dedos clavándose en mi pi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR