Capítulo 21. El horario de visitas había terminado y Perla se retiró de la sala de terapia. Su rostro, era un manantial de felicidad pura, luego de oír la declaración que le hiciera su amado. De esa forma, fue como la recibieron Hugo y Gin que la esperaban en el pasillo. Muy emocionada, se abrazó a ellos y les contó todo los que había sucedido. - ¿Ha reaccionado? - preguntó Gin emocionada - Sí Gin, reaccionó. Si tú supieras como se aferró a mi mano, como queriéndose aferrar a la vida conmigo. Ay Dios, todavía siento su mano apretándome - relataba Perla muy enamorada. Hugo al oír eso, sacó un pañuelo de su bolsillo y se secó las lágrimas que bajaban de su rostro. - Después tienes a los que se hacen los machos fuertes y también lloran - dijo Gin bromeando a Hugo y tratando de po

