Capítulo 17. Tras haber parado durante casi un día en la casa de su hermano, Hugo salió esa noche a caminar por la calle. Sin lugar a dudas, la imagen del rostro entristecido de Gin lo estaba atormentando. Comenzó a caminar sin rumbo definido, hasta que finalmente pudo llegar al puente donde alguna vez le declarara su amor a Gin, atando un candado al mismo y arrojando la llave al río. Sin ánimos de seguir viviendo, se trepó a la baranda del puente y se dispuso a saltar. - ¡Hey! ¡Hey! ¿Qué está haciendo, j***r? - gritó un ocasional transeúnte - ¿Acaso se volvió loco? Hugo reaccionó y bajó rápido de la baranda. - ¡Por Dios! ¿Qué hice? ¿Qué he hecho, por favor? - dijo Hugo llevándose las manos al rostro y sentándose al costado del camino. El joven que lo rescató se sentó a su la

