Capítulo 15. Una mañana de sábado, Gin se había levantado temprano. Sentía una extraña sensación que la empezaba a molestar y le oprimía el pecho. Pensó en descargar un poco de tensiones queriendo pintar un cuadro, por lo que se encerró en su atelier. Comenzó a pintar e inspirarse en un hermoso paisaje, donde se veía un camino otoñal, bordeado por altos pinos y forrado de amarillentas hojas caídas desde esos árboles. Con esa imagen en su mente comenzó a pintar su nueva obra. Esa mañana, Hugo se acercaría al atelier con una charola que contenía un desayuno especial, hecho por él para ella. Esa visita era muy extraña, ya que Hugo rara vez se acercaba al atelier y más con un desayuno especial para su amada. - Buen día mi nena - saludó Hugo entrando a la sala con el desayuno. - B

