Esa noche, se amaron en cada momento, follaron hasta sentirse agotados. Cuando el sol salió, Gabriel despertó, la vio dormida y no quiso despertarla. Se levantó, fue al baño, se dio una ducha y al salir agarró su teléfono para mirar la hora. Faltaban pocas para que su vuelo saliera a Madrid, quería ver a su hermano, deseaba tener un encuentro con él antes de terminar ese año y así, poder un inicio a su nueva vida. Esperó que ella despertara para despedirse. Isabela quiso acompañarlo al aeropuerto. Solo se dio un baño, secó su cabello y se colocó una ropa deportiva para despedirlo en el aeropuerto. —Estaré antes de noche buena —dijo mientras la tenía envuelta entre sus brazos. Después de un largo beso se separaron. Isabela se sintió vacía, con frío, como se sentía semanas atrás. A

