La decoración interior no había sido modificada recientemente. Sin embargo había pequeños detalles que ante cualquier extraño pasarían desapercibido. En el último mes; Noah había llenado de té de diversos sabores la mesa de la cocina americana, una infinidad
de suplementos alimenticios ya que Julián se alimentaba a base de comida rápida.
En la esquina del mismo mesón de la cocina había un enorme frasco de vitaminas para la etapa de gestación. Julián quiso golpearse contra la pared cuando fue notando cada detalles, sus dos meses de embarazo no se notaban pero que haría sobre aquellas huellas que la etapa había dejado en su hogar.
Esperando que el alfa no notará ninguna de ellas pasó a la cocina para preparar té y café. No podía beber café ya que se había dado cuenta que le producía náuseas, tampoco podía beber otro tipo de brebaje aparte de té, el jugo natural lo tenía cansado, respiraba y sentía que tragaba naranjas; de ida y de vuelta.
"¿café?" preguntó.
El alfa sonrió asintiendo. Se notaba agitado y pidiendo permiso le dijo - "usaré tu baño" - no espero respuesta y corrió al baño. Se perdió siquiera 10 minutos ya que el té y el café estuvieron esperando un par de minutos.
El alfa salió con rostro desgastado, como si alguien hubiera empuñando su estómago para estrujarlo. "¿no prefieres té?” El alfa se sentó frente a él y vio su rostro, luego su taza
"tú odias el té" negó con la cabeza y volvió a hablar, está vez preguntando "¿estas enfermo?" su rostro expresó real preocupación. Julián quiso actuar desinteresado, se cruzó de piernas y tomó su taza.
"los padres de Noah me hicieron comer de todo, además me llenaron de comida y jugo de naranjas ¡como alguien puede exprimir tantas naranjas! Ni que un emb..." se detuvo de inmediato. Casi deja salir todo desde el momento que se sintió relajado. "cómo sea, solo comí demasiado" el alfa asintió, dio un sorbo a su café disfrutando como después de vomitar hasta el alma, bajo lentamente el calor por su cuerpo.
"¿Por qué no fuiste a mí? ¿Realmente querías tanto estar separados?" Julián se alteró de inmediato, él lo había visto, justo en el centro comercial ¡con un omega! Muy cariñoso...
"¡es tú culpa! te busque, quise hablarte pero estabas demasiado ocupado" miró erguido y furioso a la nada "te vi con ese chico, todo cariñoso, solo faltaba que babearas "
El alfa se levantó y cambió su asiento hasta estar a su lado. "¿Qué omega cariño?" puso su mano sobre la rodilla del omega, se afirmó con el cuerpo semi recostado en el respaldo del sofá pasando su brazo libre por el cuello del chico. Acarició su cuello sintiéndose un poco, solo un poco más feliz y tranquilo por los celos del omega" te dije que no hago eso, si fue en el centro comercial, eso era trabajo" dejo escapar un sonoro suspiro, afirmó su cabeza en su propio brazo "debo acompañar a los inversionistas extranjeros, además el chico rubio que atendí hace unas semanas se iba a reunir con su esposo"
El omega se sintió rápidamente avergonzado.
"¿tú... Estuviste con alguien más?" olfateo cerca del cuello del omega, se embrago un poco de su aroma pero este continuaba con un dulzor diferente. Arrugó el entrecejo y preguntó nuevamente "¿de quién es esta feromona?" Julián elevó su brazo y olfateo, no sentía que se pegara otro aroma en su ropa, reviso en su memoria posibilidades, el olfato del alfa era mucho mejor que el propio así que podría sentir cualquier cambio.
Mientras Julián revisaba mentalmente cada paso que dio ese día luego de cambiarse tras terminar la función; el alfa comenzó a revisar el lugar con la mirada siendo su primera parada un frasco de algo como vitaminas deportivas. Era un frasco blanco con líneas naranjas, la información del contenido estaba a la vista pero no lograba ver que era realmente.
Su vista no era tan buena, desvío los ojos hasta volver al cuello del chico que continuaba sumergido en sus pensamientos. "no estoy dudando de ti" Julián lo miró sonrojado, había llegado a la respuesta hace algunos segundos pero no sabía cómo sacar el tema. Conversaron durante unos minutos sobre sus pasos el tiempo que habían estado separados. Julián no quiso hablar hasta limar las asperezas y sentirse preparado.
Paro en seco sus pensamientos cuando oyó la última frase de la anécdota que el alfa comentó "los niños son tan ruidosos, realmente no lo soporto, hay personas que realmente no deberían tener hijos, son como pequeños remolinos que no saben de límites, detesto a los niños" Su mirada viajo a través de la expresión congelada del omega. Si bien nunca hablaron sobre niños, el alfa no captó que de toda la conversación fue lo que causó aquel terror. "¿estás bien? Debes estar cansado, si quieres vuelvo mañana o... Podría quedarme a dormir"
El omega trago duro, Michelle vio cómo su manzana subió y bajó súbitamente. "hagamos eso, vuelve mañana" el alfa se sorprendió, si bien nada habían hablado de volver, él supuso que estaban en camino a eso mediante conversaron. "ok, si... Eso haré" quiso besar al omega pero este no percibió sus intenciones.
El alfa tomó su mentón e hizo que lo viera a los ojos, su mirada estaba inyectada en sangre como si quisiera llorar. Se besaron suavemente, Michelle supuso que sólo estaba cansado, quedó de pie en la sala mientras el omega se apartó un poco con las tazas vacías, las dejó sobre la mesa de la cocina americana y con la confianza de que el alfa se retirara; fue a su cuarto. Michelle estaba algo sorprendido por el cambio de ambiente, al principio Julián se notaba más colaborativo pero en cuanto avanzaron sólo se fue apagando. La puerta de la habitación sonó al cerrarse y escucho como paso pestillo encerrándose.
Michelle volvió la vista al lugar, nuevamente boto el aire en sus pulmones y al abrir los ojos su mirada chocó con aquel frasco nuevamente. Tomó las llaves de su coche, el abrigo que estaba descuidado sobre el sofá contrario al que habían compartido, caminó hasta el mesón donde estaba el frasco.
Tomó el objeto desde la tapa y lo giro para ver que era - "multivitamínico prenatal" - sus ojos se abrieron tanto que lagrimeo un poco al sentir la presión de sus propias palabras. Ardió internamente, quizás el omega estaba pensando cómo decirle que estaba en cinta mientras el expresaba su odio hacia los niños. Afirmó su frente con fuerza contra el cemento de la pared al costado de la mesa. Miró en dirección a la habitación y caminó hasta llegar al pasillo. "¿podemos hablar? ¿Otra vez?"
"No, estoy cansado, dejémoslo para otro día"
"¿otro día cuándo? ¿Cuando veas la forma de terminar? O ¿cuándo encuentres la manera de evitar que sepa sobre el cachorro?" Julián gimió bajito. Él es un chico fuerte por lo que el llanto casi inaudible que comenzó sorprendió al alfa hasta el punto de sentir que su corazón se rompió en varias partes.
La había jodido en grande, para que Julián se sintiera tan herido realmente la había jodido.
"odio a los niños extraños, bueno nunca he tenido uno, me emociona hasta la muerte tener un cachorro contigo, por favor abre y déjame sentirme parte de esto, en verdad en este momento quiero abrazarte"
"dijiste que los odias, no es como si yo quisiera tener un hijo con alguien que lo va a odiar, no te necesitamos" su voz era monótona, sin emoción, pero sollozaba y gemía bajito.
Michelle se dejó caer sentado contra la puerta, como podría borrar la idea que dejó plasmada en su omega. Estaba tan emocionado por el cachorro que ni siquiera podía pensar claramente. No supo cuántos minutos pasó sentado sobre él frío suelo pero no se movería hasta poder abrazar y celebrar con su omega que tendrían un bebé. Su bebé, un cachorro de los dos, nada se comparaba a eso, podrían pasar mil cosas pero siempre serían los padres de ese bebé, siempre seria el padre del cachorro de su omega.
Era una criatura de los dos, de lo que él suponía era amor sincero aunque con altos y bajos como todo, un amor realmente de ellos.
En el otro lado de la ciudad, Orión estaba aún encerrado en el auto con Noah este lo había detenido de bajarse del auto sin darle un beso nuevamente. Se sentía atrevido, había avanzado tanto en un día, incluso tuvo algo de aprobación del padre del menor. Ahora; presionaba el cuerpo del omega atrapandolo en el asiento con su brazo. Si ahora el omega lo invitaba a entrar, estaba casi seguro que terminaría lanzándose sobre él y no quería hacerlo.
Pensó que su Rut llegaría sólo por escuchar los jadeos entre besos que el omega dejó escapar. "realmente debo irme, tengo un" sus labios fueron silenciados por los del alfa.
Este mordió su labio, lo soltó y murmuró contra ellos - "un poco más, o invítame un café"- El omega alzó su mano, acarició la mejilla del mayor, este afirmó su rostro suavemente sin abrir los ojos disfrutando de la palma tibia del omega, suspirando Noah dijo. "eres tan..." - "¿guapo?" - interrumpió; Noah sonrió nuevamente "aparte de eso... Adorable" el alfa disfruto el mote afectivo, abrió los ojos por fin.
"si quieres puedes entrar pero solo me verás enviar mi trabajo"
"eso es suficiente ¿me puedo quedar?" Noah asintió inocente, realmente no pensó nada más respecto a esa simple invitación.
Una vez llegaron al apartamento, Noah se movió ágil, fue a su cuarto, busco un cambio de ropa de las más grandes que encontró. Orión levantó una ceja viendo cómo le entregó la ropa, un cepillo de dientes en su empaque y lo miró.
"no duermo con pijama"
"entonces dormirás en el sofá"
"este pijama está perfecto" suspiro sonriendo con malicia. Indicó el lugar donde encontrar una toalla en la gaveta del baño, lo dejó solo dentro del espacio y fue a enviar su trabajo.
Afino detalles mientras disfruto el aroma a feromona del alfa que inundó rápidamente el apartamento. Sus aromas se mezclaban dentro del lugar en perfecta armonía y eso le agrada, le hacía sentir cálido y cómodo.
Se concentró tanto en su trabajo sintiéndose así de cómodo que no noto cuando Orión salió del baño y llegó hasta él. Su cuello fue acariciado y pudo jurar que un ronroneo inconsciente escapó de su pecho, se sonrojo y continuó viendo la brillante pantalla de su laptop.
"la cafetera tiene café recién preparado, acabare en un minuto" el alfa beso su coronilla y este elevó el mentón hasta ver desde abajo al alfa. Orión desde su propia altura observó los brillantes ojos de su omega, agachó la cabeza y rozaron sus labios.
Los ojos de Orión brillaron distinto en ese momento, esta era la clase de vida y relación que siempre quiso. Le recordó de forma nostálgica su infancia, como sus padres actuaban cuando eran felices, antes de los momentos duros que les dio la vida. Ahora él estaba saboreando esa felicidad, deseaba mantenerla para siempre.
Noah noto cómo el alfa cambió su semblante. "¿Por qué te sientes triste?" estiró su mano para alcanzar el cabello húmedo que goteaba un poco sobre él, cerró uno de sus ojos cuando una gota cayó en él.
El alfa repitió el beso anterior haciendo reír al omega este se apartó, se puso de pie y guio al alfa al sofá. Desapareció en el pasillo que conducía a la habitación y el baño, regresó con un secador de cabello y se puso de pie frente al alfa luego de conectarlo a la electricidad.
El alfa realmente quería acostumbrarse a esta vida. Noah acarició con suavidad el cabello del alfa, una y otra vez enredo sus dedos sobre la cabellera suave, separando pequeñas porciones de cabello dejando que el aire tibio secara la humedad. El corazón del mayor estaba cálido, feliz y complacido. Una vez se detuvo el sonido que hacía el aparato encendido, Orión dejó caer su frente contra la barriga del omega.
"te amo"
Noah se sintió caliente y quiso apartarse, las manos del alfa lo retuvieron ahí aún sin verlo. Se sintió avergonzado, hace tanto tiempo no decía estas palabras a alguien más que su familia. De hecho, ahora podía darse cuenta, alguna vez dijo estas palabras basándose en el placer s****l de una pareja que esperaba una compensación monetaria. Hoy estaba aquí, se sentía completamente feliz, Noah lo complementaba de manera tan perfecta mientras acariciaba su cabello, le besaba suavemente o acariciaba sus manos. Si esto es el amor definitivamente hasta este momento no lo conoció nunca. Como alguien no se enamoró del omega antes. ¿Cómo aquel chico no amo hasta la perdición al omega?