"¿Quieres contarme qué sucedió?" pregunta Henry al otro día en el desayuno. Zack había llegado a su casa todo empapado por la lluvia y con la nariz roja y ojos rojos, lo que significaba que estaba llorando. El moreno se había tirado a los brazos de su amigo sin querer hablar. Así que Zack solo se fue a acostar a la cama que Henry le había preparado. "No es importante" susurra Zack, mirando de reojo a Lewis. Lewis suspira "¿Qué hizo?". El moreno lo había estado pensando toda la noche. Debía parar. Laurie no dejaría a Noah por el. Laurie no era su Dom fijo y el no era su sumiso fijo. Noah lo era. Entonces el ya debía parar, porque lo único que lograba era lastimarse más y más a sí mismo. "Le diré que ya no necesito su ayuda" murmura Zack "No llegaré a nada, ya no quiero sentirme así".

