- Hola, Kazumi chan, me alegra verte, ¿cómo has estado? –dijo tratando de que no se note su desdicha en la voz y mirada. - Hola, Shiro kun. He estado muy ocupada, y como puedes ver, estoy iniciando un nuevo turno nocturno –respondió Kazumi evitando la mirada de Shiro. - Por favor, Kazumi chan, te pido que me escuches, necesito hablar contigo. Te invito un café aquí, en el hospital, luego que termine lo que tengo que decirte me iré y te dejaré tranquila –ella no quería aceptar pensando que había ido para pedirle perdón por haberla ilusionado, ya que había encontrado en esa otra mujer a la persona con quien en verdad quería compartir su vida, pero como le dijo la enfermera Tomiko, debía ser valiente y enfrentar lo que él tuviera que decirle. - Está bien, Shiro kun, acepto tomar un café co

