A mediados del sétimo mes de entrenamiento, Shiro había manifestado un enorme progreso. Yuna y los catedráticos lograron que recuperara ciertas costumbres que en la escuela tenía para estudiar y que le sirvieron para hacer de él un buen estudiante, superando las considerables deficiencias económicas y sociales que por esos años le afectaban. Con ello, más el sacrificio de horas de sueño, quien conversara con él de negocios pensaría que era un erudito en el tema, con varias maestrías y quizás un doctorado en su haber. Esto animó a Masaki a proponer a su nieto para que sea quien lidere el grupo de negociación que se encargaría de analizar las opciones sobre una nueva sociedad que llevaría a Los Fukuda a un nuevo rubro: la gestión de terminales aéreos. La Familia Sakurai era dueña de una de

