Alice:
6:00 AM empieza el entrenamiento cada mañana.
Hoy es arquería.
-¡Patético!- aquel hombre que al parecer su nombre era Víctor era el encargado de la gran parte de los entrenamiento que requerían del "físico adecuado". Bueno y como no iba a serlo, era como ver pasar a un bulto de testosterona.
Pasaba por cada uno de nuestros puestos. Todos aquí formados en fila.
Yo era muy buena, siempre lo he sido; al menos con el arco. Supongo que era normal serlo cuando vivías en medio de un bosque.
Algunas veces veía como trataba de corregir la posición de las chicas sosteniéndoles el brazo y ver como así daban en el blanco cada vez que lo hacía, aunque con otros y otras no era así.
Estaba a tan solo una chica de mí.
-Adelante- la incito a lanzar la flecha.
Fallo.
Baje mi cabeza como si así pudiera evitar ver lo que pasaba.
-Lo lamento, soy nueva en esto- se disculpó esta chica.
Pero como respuesta solo oí un golpe en seco, para pronto ver a una chica en él piso.
-Eso no basta. A este paso morirás en dos días- le escupió amargamente
Y luego me miro.
Era mi turno.
Antes de darme cuenta otra persona se encontraba a mi costado poniéndose en medio de ambos.
-Levi Dómine- su nombre fue directamente a mi cabeza. Días atrás me había tomado la molestia de averiguar su apellido.
Después de dedicarle una mirada que no supe interpretar, Levi volteo a verme
-¿Qué esperas?- dijo en señal de que lanzara la flecha
-S-si- dije enseguida
Coloque mi cuerpo en la posición adecuada, tu cuerpo debe de estar perpendicular al blanco y la línea de tiro, profundiza tu ojo dominante, pies separados, posiciona la flecha, sostenla ligeramente en la cuerda, respiración tranquila, levante el arco, apunta y... dispara.
En el blanco.
Lo mire de regreso, pero el no hizo ningún gesto. Ni una sonrisa, ni una mueca; nada.
Era la segunda vez que me ayudaba, pero el chico era un misterio.
Víctor se fue algo enfadado a seguir entrenando a los otros candidatos. Estos después de todo solo eran "entrenamientos" No las pruebas.
Él se retiró tan rápido como apareció, sin decirme palabra alguna.
Al finalizar la práctica solo fui directo a las duchas y luego a mi habitación. Toque mi cama y un gran suspiro salió de mí.
Gran inicio de semana.
Un castigo apenas llego, uno de los grandes quiere asesinarme y otro de los 5 grandes es un completo bipolar.
-Vaya día...- murmure aun acostada
Comparto habitación con cinco chicas más.
La habitación es grande lo admito, pero... es algo incómodo. En especial porque ellas me miran como "ella es aquel vampiro imprudente que confronto a un líder"
-Pienso que fue valiente- una voz me sorprendió.
-¿No piensas que fue estúpido?- le cuestione
-En realidad...- se lo pensó- Fue ambas- sentencio.
Katherine es su nombre. Chica con cabello corto y rubio, le daba por los hombros y ojos color avellana, su piel era tan blanca como la nieve y de una estatura algo baja.
No hay mucho que decir, salvo que todas las demás me odian.
Tengo dos amigos más. Sebastián y Andrés. El cual uno de ellos es nada más y nada menos que aquel valiente chico que lo confronto desde el inicio, el cual se llevó un duro golpe de parte del "ofendido".
Saque el frasco azul para beberlo. Aquí lo conocemos como "el sustituto de sangre" Algunos vampiros como yo nos es necesario beber la sangra azul y también la comida de humanos; necesitamos de ambos para vivir. Jamás he tomado sangre de verdad. Siempre es de animales o sueros sustitutos.
Nos está prohibido ingerir la verdadera, aunque para ser honesta no me entusiasmaba la idea de lastimar a nadie.
-Estamos muertas... ¿Verdad?- me miro y a decir verdad no supe cómo responder a eso
-Solo una puede ganar... la posibilidad es escasa, supongo- admití
-Supongo que está bien, mientras mi familia pueda vivir bien hasta que yo muera- dijo como si hubiera aceptado su destino.
Escapar no es una opción, el precio lo pagaría nuestras familias, y de seguro ese precio; eran sus vidas.
-¡Todo es culpa de esa estúpida reina vampiro! – Dije en un momento de rabia -Por qué simplemente no aparece y dice ¡Hey! ¡Aquí estoy tarados! ¿Por qué no dejan de decir tonterías y se ponen a lamerme los zapatos?- de un momento a otro la habitación quedo en silencio y todas las miradas estaban fijas en la puerta de la habitación.
Vi a Katherine palidecer y con su vista al frente.
Me incorpore de la cama sentándome en ella para luego mirar a la puerta.
Mire parados en el marco de la misma a cinco chicos. En total 10 ojos puestos en mí.
Una sola palabra: MIERDA.
-¿Así que lame botas?- cuestiono uno de ellos
-Castigada. Limpiaras los baños y las habitaciones durante el resto de la semana- ordeno Víctor.
-Si señor- me limite a contestarle
Y después verlos irse de ahí.
-¿Por qué te cuesta tanto cerrar la boca?- me cuestiono una chica morena con rizos.
No lo sé...
-No sabía que estaban allí.- dije excusándome. Definitivamente los problemas no dejaban de venir.
Dos horas antes del toque de queda tuve que ir a lavar unos cuantos baños. Sí, no está de más decir que hice trampa, mis poderes ayudaban mucho. Muchos vampiros les tomaba años controlarlos y no entendía el porqué, ya que después de todo para mi desde pequeña me resulto muy sencillo.
Cuando terminé de limpiar aquel enorme baño, me senté y arrime a una pared, cerré los ojos unos segundos... O yo pensé que iban a ser solo unos segundos...
-Despierta.
Esa molesta voz de nuevo...
-Despierta.
Mis ojos solo volvían a cerrarse
-¡Te he dicho que despiertes!- por un momento me he sobresaltado y abrí mis ojos de par en par
-¿Qué? ¿Qué pasa? - pregunte con el corazón queriendo salírseme del pecho
-¿Otra vez durmiendo?- cuestiono enseguida –Es la segunda vez que te encuentro así.
-Solo hacia lo que me ordenaron- conteste restándole importancia
En ese momento miro a su alrededor y su mirada era algo mucho más seria que antes
-¿Cómo lo hiciste?
-¿Qué cosa?
-El baño. Nadie podría limpiar todo este inmenso baño tan rápido y menos sola. ¿Cuál es tu secreto?
-Yo no hago nada, solo trabajo rápido. – lo miré –Sin distracciones- añadí
Me miro escéptico, estaba claro que no me creía. Pero, a decir verdad, ese no era mi problema.
-Sigo esperando tu agradecimiento- dijo
¿Agradecimiento?
-¿Por qué? ¿Por empujarme ese día?- le recrimine
-No, por salvarte dos veces- dijo molesto
-Pues gracias- soné cortante
-Sabes, tienes una forma de decir gracias que parece que fuera un insulto.
-Pues talvez lo sea- dije mientras me levantaba
-No vuelvas a insultar a nuestra reina.
-¿Cuál reina? ¿La que aún no llega?- solté con ironía mientras pase de largo de él. Pero en ese momento sentí un agarre en mi muñeca para luego ser prácticamente acorralada contra una pared.- ¿Pero qué haces?- le reclame de inmediato
-¿Quién eres tú?
-¿Disculpa?- espete en sorpresa
-Qué tienes tú de diferente...- lo oí murmurar, era como si eso se lo estuviera diciendo a sí mismo.
-¿De qué hablas?- pero después de eso no dijo nada más. Me observo detenidamente, era como si se tomara todo el tiempo del mundo en analizar cada centímetro de mi cara.
De un momento a otro empezó a acercarse.
-L-levi... estas muy cerca...- añadí mientras trataba de apartarlo de mí, pero él lo no cedió, lo que es más ignoro mi comentario, y se acercó aún más, y en algún momento lo note. El trato de besarme ¿Pero qué hacía? ¿Acaso no estaba comprometido?
Tuve que usar mis poderes, y solo así pude empujarlo lejos de mí, para luego salir corriendo de los baños y encerrarme en mi habitación.
Mañana es la prueba de combate cuerpo a cuerpo.
¿Cómo se supone que me concentre si intenta hacer ese tipo de cosas?
Quizás solo estoy confundida... a lo mejor no intentaba besarme, a lo mejor solo se trataba de una basura en el cabello o algo por el estilo. Seguro no es nada.
A lo mejor solo... se le olvido con quien estaba.