Layla se paró frente al altar mientras se llevaba a cabo su coronación. Era de noche y la luz de la luna brillaba. La luz pálida de la luna brillaba sobre Layla mientras se encontraba frente al altar, su vestido brillante con diamantes. Lucía radiante. A su alrededor, la multitud reunida susurraba y murmuraba, sus ojos fijos en la joven que estaba a punto de ser coronada reina. La ceremonia fue larga e intricada, llena de tradición y ritual. Layla estaba nerviosa, pero intentaba mantener su rostro tranquilo y compuesto mientras recitaba los votos antiguos. Sabía que este momento cambiaría su vida para siempre y estaba decidida a aprovecharlo al máximo. Al finalizar las palabras finales de la ceremonia, la multitud estalló en vítores y aplausos. Layla levantó la cabeza, una sonrisa se ex

