—¿Layla, ¿cómo estás? —le preguntó en tono bajo. Nunca antes en su vida se había sentido presionado por alguien, pero ahí estaba sintiéndose presionado. —Como si te importara... —murmuró Layla pero él la escuchó lo suficientemente bien. Nolan no esperaba que Layla fuera amable con él o incluso hablarle después de lo que había hecho. No merecía estar frente a ella. Durante los pocos días en los que estuvo inconsciente, se dio cuenta de su error y descubrió que la había tratado demasiado mal. Nunca consideró sus sentimientos. —Layla, creo que deberíamos hablar... —dijo, acercándose a ella. —¿Sobre qué? —preguntó Layla con voz muy baja. No estaba de humor para verlo ni hablar con él. —¡Sobre cómo casi me mataste, ¿verdad?!, y por qué razón, ¿porque bailé con un hombre? Regan es mi mejor

