El coche se detuvo frente a su apartamento y él salió, caminando hacia el otro lado para poder ayudar a Layla. —No es necesario… —ella rechazó bruscamente —. Puedo valerme por mí misma —agregó y abrió la puerta del coche, saliendo también y caminando hacia adentro, dejando sus pertenencias para que Nolan se encargara de ellas. Su plan era hacer que él se arrepintiera de haberle puesto las manos encima. —¡Maddox! —Ella chilló felizmente en cuanto entró a la casa. —¡Guau! :Maddox ladró mientras saltaba sobre Layla. —Oh chico, te he extrañado... Puso pucheros mientras acariciaba su pelaje. Aún no había olvidado lo mucho que le temía en aquel entonces, pero ahora se habían convertido en los mejores amigos. —Mírate, parece que has crecido más... —bromeó, aún acariciándolo lentamente y l

