Nolan había escuchado el alboroto afuera y se vio obligado a salir. Él había pedido que nadie lo molestara, ya que necesitaba un poco de tiempo para pensar y buscar formas de arreglar las cosas. Pero parecía que eso no sería posible. —¿Qué están haciendo todos aquí? —gruñó con tono amenazante mientras Carla se alejaba de donde estaba parada. —Layla está enferma... —Keisha tartamudeó y Carla la miró fijamente. —Enferma... —Nolan miró repetidamente a Layla, que estaba parada tímidamente detrás de Keisha. —Sí, no creo que se sienta bien... —informó Keisha y las cejas de Nolan se fruncieron. Debe haber sido muy duro con ella la noche anterior, tanto que incluso se enfermó. —¿Y qué tiene de malo? —Carla se rió interviniendo. —Layla puede cuidar de sí misma y Nolan también necesita desc

