El auto de Nolan se detuvo frente al apartamento de Aurora y Layla respiró aliviada. —Gracias Nolan... —le agradeció mientras salía del coche. —Xander vendrá a recogerte mañana por la mañana... —informó mientras se alejaba conduciendo. —Qué patán... —Layla murmuró mientras caminaba hacia su apartamento y golpeaba la puerta. —¿Quién es? —Escuchó la voz de Aurora desde el interior. Cuánto había extrañado a su amiga. —Soy yo... —Layla sollozó con voz entrecortada. Sentía ganas de llorar en ese mismo momento. —¡Vete al diablo! —Aurora maldijo mientras corría hacia la puerta para abrirla. Inmediatamente abrió la puerta, ambas amigas se abrazaron con fuerza. —¡Dios mío! ¿Estás llorando? —Aurora preguntó sintiendo las lágrimas calientes de Layla en su espalda. —Te he extrañado mucho..

