Layla y Nolan bajaron las escaleras con Nolan en brazos. Ella iba vestida completamente para la escuela. —Noelle, ¿qué te tomó tanto tiempo? —Kira, la hija de Keisha, preguntó en cuanto vio a Noelle. Noelle encogió los hombros. —Solo me estaba tomando mi tiempo —dijo con una sonrisa. —¿Cómo estás, Malcolm? —Layla preguntó a Malcolm, quien esperaba pacientemente a las dos chicas. —Estoy bien. Buenos días —saludó él. —¿Y tú, Kira? —Layla sonrió a Kira, quien le sonrió de vuelta. —Estoy bien, tía Layla —respondió ella. —Noelle, deberías irte. Ya llegas tarde. Desayunarás en la escuela. Le enviaré un mensaje a tu maestra —informó Layla mientras Nolan soltaba a Noelle en el suelo y ella corría a unirse a sus amigos. —Está bien, mamá —respondió. —Adiós, querida. Que te diviertas —Layl

