Pequeña, no cabe duda que estás llena de sorpresas, incluso en esta situación sigues pendiente de mi. Voy con una sonrisa estúpida instalada en mi cara saliendo de la unidad donde mi pequeña está, mas al tiempo que salgo a quien veo es a mi suegro, Wow no lo había visto desde la operación de Ámbar, mi suegra, ella le dió su corazón. Mi suegro lo sabía, aún con todo el riesgo que implicaba, no pudo hacerla cambiar de opinión. — Hola Carlos — mi suegro se ve cansado, no puedo decir que yo estaría mejor si estuviera en su posición. — Pierre ¿Cómo está mi hija? — Está recuperándose Carlos, mejora cada día gracias a dios. — Que bueno. — está pensativo. — Pierre mi niña... — Ha preguntado por ti Carlos, por ti y por — Es el momento. — me interrumpió. — No podemos ocultarlo por más t

