Para las seis de la tarde Pierre aún no regresaba a casa, lo llamaba y no contestaba, le dejé como mil mensajes y nada... Estaba nerviosa, muy nerviosa y James lo notaba. — Quédate tranquila Ámbar — Me decía — Seguro le ha surgido algún problema en el trabajo y no ha podido avisar. — dijo aunque notaba un poco de angustia en sus palabras. Después de eso, siguieron más de 40 minutos de lo que parecía una espera interminable y yo no aguantaba mis nervios. — Voy a llamar a Yoli para que me acompañe James, ¿Tu puedes ir a la emisora? Siento que el no está bien... Debió haberle pasado algo, el me llama cuando se le presenta algo. Ahí fue cuando la voz de James fue sustituida por sonidos de pasos fuertes que se escuchaban provenir de la puerta. James adopto una posición de defensa y estr

