—¿Así que te irás de viaje? —preguntó Charles. —¿Por qué lo preguntas así? ¿No fuiste tú quien me incentivó a que fuera por ella? —No pensé que prestarías atención. Eres muy testarudo, Nicholas. Y justo ayer decidiste dejarla ir. ¿Qué te hizo cambiar de opinión tan pronto? Detuve el guardar las bolsas en la parte trasera de la camioneta, mientras Charles intentaba cambiar la decisión que tomé ese mismo día. Él insistió en que debía buscarla, decirle lo mucho que la quería y no permitirle separarse de mi lado sin tener una fecha para volvernos a ver. Así que no lo pensé y me lancé al infernal precipicio de rebajarme a suplicarle de rodillas a una mujer que acababa de conocer, una que no merecía conocer lo mejor de mí tan pronto, y quien se ganó un lugar en mi corazón sin siquiera buscar

