De un lado para otro, visitando lugares preciosos en toda la isla de Sicilia y disfrutando de toda la gastronomía en pequeños restaurantes pintorescos, por las noches Dante la llevaba a otros mucho mas lujosos y donde podía lucir todos los lindos vestidos que compro para ella, fueron a bailar en un par de noches a una discoteca bastante animada, después de toda la diversión y cenas románticas llegaba una ronda apasionada de amor intenso y por las mañanas una ronda de uno mas suave, pasional y delicado. Cristel quedo enamorada de la isla y no solo por los preciosos paisajes que vio, le gusto la gente que era tan amable y que todo le quedaba muy cerca, podía ir al centro comercial caminando y a las cafeterías donde preparaban los postres mas ricos que había probado en su vida; cuando Dante l

